La Soberanía de un estado, de acuerdo con Pérez (2009), está asociada al derecho que le asiste de elegir y tomar decisiones de forma autónoma y libre y sin la injerencia de organizaciones o países, externos. Como atributo exclusivo del estado, le otorga la posibilidad de publicar leyes y hacer respetar los límites y espacio territorial. Contrario a los preceptos de la soberanía de los estados, la historia menciona frecuentes casos en los que esta condición ha sido vulnerada en nombre de muchos intereses.

En concordancia con lo anteriormente descrito, la vulneración a la soberanía traducida en diferentes modalidades de intervención militar o uso de la fuerza transgrede los ideales promulgados en el Tratado de paz de Westfalia (1648), en los que se reconoce el derecho a la soberanía y la igualdad de los estados.

Igualmente el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas afirma que dicta: “(…) Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas. (…)”. Y es que uno de los principales objetivos de la Organización de las Naciones Unidas es “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles“.

Actualmente vemos con mucha preocupación la invasión militar de Rusia a Ucrania, y de momento se trata de un ataque amplio, con entrada en territorio ucranio desde distintos puntos y con bombardeos en múltiples puntos del mismo.

Esto se traduce en el inicio de la guerra en Ucrania, y que pone a Europa en la mira del mayor conflicto armado desde la II Guerra Mundial, igualmente retrasa la recuperación económica internacional, tras haber estado dos años en pandemia.

Pero ¿Cuáles son las consecuencias más notorias del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania?

Una de las consecuencias del ataque lanzado por Rusia, es el aumento en los precios de la energía principalmente del petróleo y del gas, así como los de algunas materias primas y la industria, como el trigo, el maíz, la cebada o la soja, además de varios metales básicos en la automoción, la construcción o la electrónica.

Otra de las consecuencias será la inflación por que la guerra siempre destruye o bloquea las fuentes de suministro, y se le da más protagonismo a las grandes empresas o industrias, con mayor poder adquisitivo, afectando gravemente a las medianas y pequeñas empresas, y se aumenta los precios de todos los productos y servicios.  Esto genera el cierre de muchas empresas generando mayor desempleo y disminución considerable de la calidad de vida, empobreciendo a todos los ciudadanos.

Por otro lado, el conflicto armado entre Rusia y Ucrania, en si supone una inversión elevada en fabricación y comercio de armas, infraestructura y toda la producción adicional que genera un conflicto armado. Igualmente, el número considerable de seres humanos que se deben poner a disposición de la defensa de un país. Toda esta producción lleva a los estados que en busca de financiar o protegerse, aumenten la cantidad de impuestos o generen una deuda externa que deben cancelar.

La guerra en sí, genera unos costos directos, económicos, materiales y humanos, donde se pierde la oportunidad de invertir recursos que realmente generen oportunidades de crecimiento para el bien de la sociedad, en general en otras actividades donde no haya costos humanos, que es lo más importante.

De las consecuencias más graves se encuentran los ciudadanos que son en sí los más afectados, especialmente los más vulnerables niños, discapacitados, ancianos, mujeres embarazadas, que muchas veces no tienen forma de huir del conflicto armado, no dejando de lado el desplazamiento, muerte y destrucción que provoca, estar inmerso en un conflicto armado.

Actualmente no se avizora una solución diplomática a este conflicto, y la guerra que se acaba de iniciar va a tener un impacto negativo no solo sobre las economías de Rusia y Ucrania sino sobre las de muchos otros países.

Muchos países ya han sancionado a Rusia por las agresiones militares, y mientras más sanciones haya sobre Rusia, más costos tendrá que soportar, por tanto, se espera que avizora los ataques no se alarguen en el tiempo.

En conclusión, nuestro propósito como ciudadanos, como organización, como Estado, debe ser en todo momento, mantener la paz entre Estados, porque un conflicto armado entre países que comparten fronteras, tal como Rusia y Ucrania, implica el uso de la violencia, y generar una confrontación armada tan grave, que lastimosamente desencadena una guerra, en la cual, siempre terminan siendo los más perjudicados los niños, las personas más pobres y desprotegidos.

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